martes, 1 de octubre de 2013

Ultra Trail Sulayr Sierra Nevada

   Ya finalizado mi último reto y con los pies aún doloridos voy a intentar resumir lo vivido durante el día de ayer. Primero decir que me enfrentaba a esta carrera con dudas debido a que no he podido prepararla bien ya que desde que hice en mayo los 101 km de Ronda he tenido varias molestias, la última un dolor de rodilla, que me impidió poder empezar a entrenar hasta bien entrado el mes de Julio, así que no he podido hacer tiradas largas más allá de 20 km. La carrera se podía hacer en dos modalidades, la largar de 95 km y la "corta" de 55 km. Mis acompañantes y yo decidimos hacer la corta y menos mal, ya que si he llegado justo a esta, no podría haber llegado  preparado con mínimas garantías de poder acabar la larga. Sí he de reconocer que el día de la prueba tenía el regomeyo de pensar que no he sido lo suficiente valiente para lanzarme a la grande, pero está claro que actué más con la cabeza que con el corazón a la hora de apuntarme, y me alegro por ello.
   Como su nombre indica, este ultra trail discurre por el parque nacional de Sierra Nevada, recorriendo parte del sendero de gran recorrido Sulayr (GR-240). Sulayr, la montaña del sol , palabra con la que los árabes conocían Sierra Nevada, es la designación simbólica que en nuestros días ha dado nombre a un gran sendero. El itinerario circular de mayor longitud en la geografía española. Un bucle de 300 Km para descubrir los singulares paisajes penibéticos a través de una experiencia personal marcada por el contacto directo con la naturaleza y la vivencia de los pueblos serranos tan ricos en historia y costumbres.
    
   La carrera de 95 km ha salido desde el pueblo de Abrucena (Almería) a 978 m de altitud y situado en la falda norte de Sierra Nevada, subía hasta el puerto de la Ragua (Granada) a  2041 m, y a partir de aquí compartía recorrido con la nuestra, ya que nosotros salíamos desde el Puerto de la Ragua y teníamos meta en Abrucena. La de 95 km ha salido a las 6 de la mañana y nosotros subíamos en autobús a nuestra salida que ha tenido lugar a las 9.
   Durante toda la semana estábamos muy preocupados porque la previsión meteorológica no era muy buena, con bajada pronunciada de temperaturas y abundantes lluvias, pero gracias a que la meteorología no es una ciencia exacta que digamos, no nos ha caído ni una gota. No ha sido el caso de los que han hecho el recorrido más largo, que les ha llovido en las primeras horas, cosa que no les habrá hecho mucha gracia teniendo en cuenta que ha sido al principio y de noche. Pero a partir de las 9 que fue nuestra salida, no volvió a llover y se mantuvo un día totalmente nublado en el que solo salió el sol unos minutos al mediodía, y mucho fresco, un pelín de más para mi gusto en algunos momentos donde soplaba el viento a los 2000 m de altitud, pero soportable, así que han sido unas condiciones ideales para correr y pegarse muchas horas en la montaña.
   Para vivir mejor el ambiente de lo que ha sido una gran fiesta para el pueblo de Abrucena, nos alquilamos un par de casas rurales para los que corríamos y la familia. Ha sido en Casas rurales La Jirola, una maravilla, las casas de lujo y los dueños encantadores, seguro que volveré por allí con más tiempo de disfrutar de ellas.
   Aunque dicen que lo ideal antes de correr tantos kms es comer pasta, nosotros somos más de chuletón y ya que las casas tenían barbacoa, aprovechamos para hacer unos buenos chueltones a la brasa que trajo Elías y que estaban de vicio.
    El grupo que nos embarcamos en esta aventura ha estado compuesto por 3 alicantinos, Rafa (con el que corrí en los 101 de Ronda), Iván y Elías, y claro esta, por mí. Bueno, Elías es paisano de Cuevas pero afincado en Alicante. A las 7:30 estábamos los 4 montados en el autobús dirección La Ragua, después de pasar una noche con pocas horas de sueño como suele ser habitual antes de una carrera de esta envergadura. Poco antes de las 9 estábamos en la salida, donde la temperatura a esas alturas nos da el primer susto nada más bajar del autobús.



   Allí también me encuentro con otro colega corremontañero con el que he compartido algunos entrenos y carreras, Tote.
   A las 9:07 tiene lugar la salida y yo voy con dudas de que hacer, ya que el grupo es muy heterogéneo donde hay quien está muy fuerte y otros que quieren ir más lentos. Salimos por un sendero precioso que discurre entre un espeso bosque en bajada dirección al río y veo como Iván, que es el que está más fuerte del grupo, se lanza y yo como soy un inconsciente me lanzo con el, adelantando a todo el que podemos teniendo que salirnos del sendero para ello. En poco tiempo perdemos de vista a Rafa y Elías y seguimos el descenso hasta que llegamos al Arroyo del Palancón, el cual tendremos que cruzar en varios ocasiones sorteando sus aguas cuyo murmullo nos acompañará durante buena parte del recorrido.

   Iván se queda un poco rezagado pero lo puedo ver unos cuantos puestos por detrás, hasta que llegamos a una zona donde el descenso es complicado y hay habilitada una cuerda para ayudar formándose un buen atasco esperando a que los indecisos se dejen caer. Cuando consigo alcanzar la cuerda bajo rápidamente y salgo disparado. Estamos en el km 3,9 y a partir de aquí le pierdo la vista a Iván y sigo a mi ritmo. Esta parte es un poco complicada ya que hay mucha roca pizarra y esquistos que son muy resbaladizos y presencio varias caídas aunque yo consigo mantenerme en pie durante todo el recorrido.
   Poco a poco nos vamos adentrando en un precioso bosque de encinas y cubierto por la niebla, donde además de disfrutar de su belleza siempre me da pena el pensar que casi todo nuestro territorio podría estar así de no haber sido víctima del hacha del leñador.


   Me lanzo a correr por este sendero, aprovechando para grabarme un poco a la vez que voy adelantando a varios corredores. Continúo solo un buen rato más hasta que noto que alguien me empuja por detrás y me giro mosqueado hasta que compruebo que es Iván que me ha alcanzado. Continuamos los dos juntos a muy buen ritmo, cogiendo gran velocidad en algunas bajadas muy guapas y buenas para correr, incluso haciendo el cabra lo cual se puede comprobar en el vídeo al final de esta crónica. Tanto nos emocionamos en las bajadas, que en un cruce seguimos a toda pastilla sin darnos cuenta de una señal que indicaba girar a la izquierda, y gracias al amigo Diego que nos avisó, si no, no se cuantos km habríamos hecho de más. Diego es un corredor que vimos durante toda la carrera ya que nos adelantamos mutuamente en muchas ocasiones, y que tiene mucho mérito el ritmo que llevó durante toda la carrera para llevar solo un año como corredor y no fumador, y meterse en un ultra a sus 45 años. Es la prueba viviente de que nunca es tarde para engancharse al deporte y a correr por la montaña.
  
   Pero como todo lo bueno se acaba, llegamos a la subida que si no es la más larga, si es la de pendiente más pronunciada de la carrera, pasando de los 1409 m en el km 17,6 a los 1739 m en el km 19,8. Con lo cual hemos subido 330 m en poco más de 2 km.
    Llegamos al avituallamiento del km 20 con 2h y 40' de carrera. Mientras estamos rellenando de agua y tomando algo de fruta y chucherías nos alcanza Elías, lo cual nos da una gran alegría.

   Vemos que Elías lleva una oreja ensangrentada aunque no es nada serio y ya no sale sangre, y es que esta primera parte del recorrido está plagada de zarzas, las cuales intenté esquivar para no cargarme mi cortavientos aunque aún no lo he revisado, a ver como ha escapado.
   En este avituallamiento hay control de dorsal y antes de irnos preguntamos por curiosidad en que puesto vamos y nos sorprendemos cuando nos dicen que en el puesto 32. No nos lo podemos creer y continuamos a partir de aquí los tres juntos a buen ritmo y con dudas de si vamos fuerte de más, cosa que se comprueba cuando llegamos al avituallamiento del km 29 y me dicen que voy en posición 27. Este avituallamiento en principio estaba programado para ser solo líquido y en el 42 daban la comida, pero sin embargo lo cambiaron y dieron aquí la comida yo creo que más pensando en los corredores de la larga que en nosotros. Como para mí era demasiado pronto llevando solo 29 km y 3h y 40', decidí solo probar el plátano y las golosinas al igual que Iván. Sin embargo Elías quería quedarse un rato más y comer arroz así que nos fuimos nosotros y dejamos a Elías en el avituallamiento. Además pienso que no le vino bien saber que íbamos tan adelantados y se asustó un poco de pensar que íbamos demasiado fuertes.


   Fuimos tranquilos a partir de aquí porque la subida era dura y por lo menos a mi las fuerzas se me estaban agotando. Pasamos desde los 1378 m de altitud en el km 27,5 a los 2034 m en el km 42, invirtiendo para ello algo más de dos horas. Justo un poco antes de llegar a este avituallamiento nos cruzamos en el camino de un grupo de vacas con unos cuernos importantes que nos hacen temer por si se querían vengar del chuletón que nos comimos la noche anterior, pero parece que no eran muy agresivas y se apartaron del camino. Poco después de esta anécdota y justo antes de llegar al avituallamiento nos alcanza Elías de nuevo, menudo máquina está hecho. He de decir que en esta larga subida me quedo totalmente sin fuerzas y voy sufriendo un poco, probablemente debido a la falta de entrenamiento que he tenido para esta carrera y a que he ido demasiado fuerte, y veo que Iván va muy sobrado así que le digo que tire, pero me acompaña durante toda la subida. Al dejar el avituallamiento y comprobar que Iván y Elías van muy fuertes ya tengo claro que tendré que dejarlos que tiren ya que ahora viene una gran bajada de más de 1000 m en unos 17 km y yo no puedo abusar mucho a estas alturas, además de que llevo rato con molestias en la rodilla y ya se sabe que las bajadas vienen fatal para estas. En este avituallamiento también me adelanta Diego, así que me quedo solo bajando corriendo, aunque sin forzar. Voy tan cansado que cualquier subida, por pequeña que sea, me hace dejar de correr y ponerme a andar. Alcanzo de nuevo por enésima vez al amigo Diego que me dice que lo adelante, pero prefiero seguir detrás de él puesto que no estoy para apretar mucho. Vamos hablando y así se pasan los km más rápido hasta que sin darnos cuenta llegamos al último avitullamiento, en el km 49, con 6h 38' de carrera. Aquí no como nada, solo bebo algo de isotónica y ni relleno el camelbak ya que llevo agua de sobra. Seguimos bajando pensando que solo me quedan 5 km pues supuestamente era el km 50, cuando además de comprobar que era el km 49 me dice Diego que en la charla que dieron por la noche, dijeron que habían tenido que aumentar el recorrido 3 km. Eso me sentó como un tiro, porque cuando uno se hace a la idea de que le quedan 5 km, pensar que ahora son 9 es una faena, más con el cansancio que llevaba. Continúo resignado junto a Diego, seguimos corriendo en las bajadas y andando en las subidas y nos adelanta algún corredor, hasta que llega el momento en el que vuelven a surgirme las fuerzas no se de donde y me encuentro mejor, así que aumento un poco el ritmo y poco a poco se va descolgando Diego. Termina la bajada en un río que lleva algo de agua y que con las pocas fuerzas que tiene uno hay que pensarse bien por donde poner los pies. Logro cruzarlo y afronto la última subida con paciencia. Mientras, voy controlando por donde va Diego y viendo que un corredor le está dando alcance, lo adelanta y cuando va a cruzar al río le da un calambre justo en medio que le hace tener que tumbarse en las rocas. Es una imagen cuanto menos curiosa ver al chaval tirado en medio del río, pero yo continúo porque Diego va justo detrás así que es el quien le ayuda a levantarse. Llego al final de esta subida serpenteante y alcanzo la peor parte de este recorrido, un tramo de asfalto en suave pendiente ascendente y que a mí como a todo corredor de montaña castiga psicológicamente tener que pisar asfalto. Subo todo el tramo ascendente de asfalto corriendo y animado por los coches que pasan hasta que en una curva una pareja me dice que solo me queda un kilómetro y es de bajada. Se me alegra la cara y aumento un poco el ritmo llegando en breve al pueblo de Abrucena donde ya se me empiezan a erizar todos los pelos del cuerpo. Giro en la última curva que me enfrenta a meta, donde está Salva con mi niña Teresa, la cual cojo y cruzo con ella la meta.

En meta me dan mi medalla de finisher y las enhorabuenas correspondientes, hasta la del alcalde del pueblo que el tío se lo ha currado de lo lindo, estando al pie del cañón desde la salida de los primeros a las 6 de la mañana y dando la enhorabuena a todos y cada uno de los participantes, eso si es currárselo para promocionar su pueblo. Llegados a este punto también mencionar a todos los voluntarios que se han portado de lujo, así como todos los habitantes de Abrucena que han colaborado en lo que han podido y han vivido esto como una gran fiesta. Decir también que el recorrido ha sido espectacular, ha sobrepasado con creces mis espectativas y es una carrera que es más que probable que repita, a ver si me atrevo con la larga. La organización más o menos bien, salvo por algunos fallos como la poca señalización, habiendo varios tramos en donde era fácil el perderse, no quiero ni pensar en los que pasaran por allí de noche, he de decir que ha sido la carrera de montaña menos señalizada que he hecho.
    Al final crucé meta en 7h31', cuando pensaba en hacerla como mínimo en 8h, así que contento. Iván llegó el primero en 7h17' y Elías poco después en 7h23'. Rafa llegó también antes de lo previsto por el en 8h15'. Ha sido todo un placer vivir esta experiencia con vosotros chicos, durante todo el fin de semana y me ha encantado poder correr acompañado de Elías unos cuantos km y casi todos con Iván que era el que menos conocía pero que es un gran tipo. Una pena no compartir kms con Rafa, pero el ansia me puede y el, que sabe muy bien planificarse, va a su ritmo tranquilo pero seguro. Ya estoy deseando de que llegue la próxima en la que volvamos a la carga.

 
 
 
   Todos muy contentos, maravillados con el espectacular recorrido y animados para el que será nuestro próximo gran objetivo, La Transvulcania en la isla de la Palma en mayo, nos espera un invierno duro de entrenamientos si queremos superar ese gran reto. Aunque me temo que antes caerán otras, pero espero que de menor envergadura.

   DATOS TECNICOS

   Distancia: 58 km
   Desnivel +: 2260 m según organización, 1790 m según mi gps.
   Desnivel -:  2260 m según organización, 2900 m según mi gps.
   Tiempo: 7h 31 minutos.
   Puesto: 25 de 218
  
   Esta claro que el desnivel dicho por la organización es erróneo ya que una prueba lineal en la que se sale de más de 1100m de diferencia de altitud con la meta no es posible que tenga el mismo ascenso que descenso, algo de lo que ya me había dado cuenta antes de correr la prueba. En cuanto al desnivel +, si bien no parece demasiado para los km de la carrera, si que se me hizo duro ya que está todo concentrado en tan solo dos subidas, sobretodo la última que se hizo eterna.
   En difinitiva estoy muy pero que muy satisfecho con ese puestazo. Es el puesto más alto en una clasificación que he estado hasta ahora. Además saco otra lectura y es que en toda la carrera he ido ganando puestos, hasta en los últimos momentos de agotamiento parece que adelante alguna posición y creo que aún podría haberlo hecho mejor de haber estado en buena forma durante el verano, lo cual me anima a seguir esforzándome en mejorar poco a poco.

   VÍDEO:
   La primer parte no tiene mucha calidad ya que está grabada con móvil, una pena porque son vídeos muy guapos. Recomiendo no verlo a pantalla completa. Las llegadas a meta al final ya si son con calidad.

 

   PERFIL:

    Mapa: 
  

12 comentarios :

  1. Pedro García Carrasco: Da un gustazo tremendo adentrarse en estas tus crónicas! Enhorabuena!

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  2. Ivan Cuevas: Te lo has currado José,estoy emocionado y todo!! Jajajaja

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  3. Jose Luis Juan Casillas: Los pelos de punta, que envidia

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  4. Hola amigo yo también he corrido esta carrera y me ha encantado tu crónica. En especial por estas razones:

    1. Soy el amigo de Tote que os hizo en la salida la foto que publicas.

    2. Por tu crónica y las fotos me he dado cuenta que hicimos la carrera prácticamente juntos al menos desde el avituallamiento del Cerecillo. Hasta algo antes de La Polarda creo que iba yo delante y en la bajada vosotros me adelantásteis. Ya andaba unos 100 m detrás vuestra cuando se cruzaron las vacas.

    3. Pero lo más gracioso de todo es que yo fui el chaval al que le dio el tirón en el río (al forzar una postura de equilibrio para no caerme al agua). Que mal lo pasé, creí que no acababa la carrera y apenas quedaban 2-3 km. Menos mal que se me pasó casi de inmediato y una vez en el asfalto pude acabar la carrera corriendo. Le dí varias veces las gracias a Diego por ayudarme a levantarme, pero si alguna vez tienes ocasión de verlo reiterale mi agradecimiento.

    4. Y por último lo del desnivel. Al igual que a tí no me parecía posible que una carrera que empieza a una cota superior que la que termina pudiera tener mismo desnivel positivo que negativo, es imposible. Gracias a tu medición y a los track de wikiloc se pueden ver cuales son los desniveles reales.

    Bueno, espero que nos sigamos viendo en otras carreras. Un abrazo.

    Jose Luis Guillén
    Almería

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  5. Rafa Bodi: Enhorabuena, una vez más te has salido con la crónica, pero reconoce que la palabra ansia es mía, jejeje.

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  6. Luis Miguel Rodriguez Martinez: He leído tu crónica y me ha gustado mucho, como se nota que no es la primera que haces. Enhorabuena por el trabajo que has hecho.

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  7. Iván Losa: Gran carrera, gran crónica, pero ya no me sorprendes porque se de lo que eres capaz. Vaya carreron nos espera allá por Las Islas Canarias.
    ENHORABUENA.

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  8. Buena cronica, paisano da gusto leer las aventuras en las que te metes. A ver si algun dia te puedo acompañar en alguna de ellas.

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    1. Cuando quieras Ramon, seguro que será una grata compañía.

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  9. ¡Qué gran crónica!, he sentido como propias las sensaciones y la piel erizada cuando quedaba tan "poco" para llegar a Meta. Felicidades Finisher, ojalá el año que viene "engañe" a mis enfermos para correrla =P

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