Cinco días, 122,23 km y 9.152 metros de desnivel positivo por el corazón de los Pirineos...
"Las mejores aventuras no siempre son las más largas, sino aquellas que consiguen permanecer contigo mucho tiempo después de haber terminado."
Hay rutas que recorres. Y hay rutas que, sin darte cuenta, terminan formando parte de ti.
La Alta Ruta de los Perdidos pertenece a ese reducido grupo de travesías capaces de dejar huella. Un itinerario circular que enlaza algunos de los lugares más emblemáticos de los Pirineos, cruzando continuamente la frontera entre España y Francia y recorriendo parajes tan espectaculares como el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Circo de Gavarnie o el macizo del Vignemale.
Desde hacía tiempo tenía esta ruta en la lista de aventuras pendientes. Sobre el papel ya prometía mucho: varios días enlazando refugios de alta montaña, grandes desniveles, paisajes alpinos y algunos de los senderos más famosos del Pirineo.
Pero si algo caracteriza nuestra forma de entender la montaña es que, cuando existe la posibilidad de añadir algún lugar especial al recorrido... cuesta mucho decir que no.
Y así nació nuestra propia versión de la Alta Ruta de los Perdidos.
A la ruta oficial, de aproximadamente 93 kilómetros, decidimos añadir algunos de los lugares más impresionantes de todo el Pirineo: la espectacular Faja de las Flores, el descenso hasta la Pradera de Ordesa, la exigente subida por la Senda de los Cazadores y las ascensiones a dos tresmiles tan emblemáticos como el Monte Perdido (3.355 m) y el Petit Vignemale (3.032 m).
El resultado fue una travesía de cinco días con unas cifras que hablan por sí solas.
Ficha técnica de nuestra ruta
📍 Nombre de la ruta: Alta Ruta de los Perdidos (versión ampliada)
📅 Fecha de realización: 7-11 de julio de 2.026
📅 Duración: 5 días
🥾 Distancia total: 122,23 km
⬆️ Desnivel positivo acumulado: 9.152 m
⬇️ Desnivel negativo acumulado: 9.152 m
🏔️ Altitud máxima: Monte Perdido (3.355 m)
⛰️ Tresmiles ascendidos:
Monte Perdido (3.355 m)
Petit Vignemale (3.032 m)
🇪🇸🇫🇷 Cruces de frontera: 4
🏡 Refugios utilizados:
Refugio de Góriz
Refugio de Pineta
Refuge de la Grange de Holle
Refuge de Bayssellance
Dificultad física: ⭐⭐⭐⭐⭐
Dificultad técnica: ⭐⭐⭐⭐☆
Tipo de terreno
Senderos de alta montaña
Fajas
Pedreras
Canchales
Neveros
Tramos equipados
Terreno muy alpino
¿Es una ruta para todo el mundo?
Rotundamente no. Aunque sobre el mapa pueda parecer "solo" una travesía de refugio en refugio, la Alta Ruta de los Perdidos exige una buena preparación física y experiencia previa en montaña. Los desniveles diarios son muy importantes y existen numerosos tramos donde el terreno obliga a caminar despacio, utilizando las manos en algunos puntos o avanzando con mucha atención.
Además, el tiempo puede cambiar muy rápidamente. Nosotros mismos lo comprobamos durante la segunda etapa, cuando una tormenta nos alcanzó en una de las zonas más expuestas del recorrido.
En alta montaña, la planificación es importante. Pero saber renunciar cuando las condiciones no acompañan lo es todavía más.
Preparativos
Una aventura como esta comienza mucho antes de ponerse las zapatillas.
Reservar los refugios con suficiente antelación, estudiar los mapas, analizar las etapas, preparar el material y revisar la meteorología forman parte de la propia experiencia.
Nosotros decidimos realizar la ruta con mochila de trail de 20 L para cinco días, llevando únicamente lo imprescindible para dormir en refugios y movernos con seguridad por alta montaña. Comida la justa para tomar entre etapas ya que cena y desayuno lo hacíamos en los refugios donde dormimos y comida de mediodía en refugios de paso.
El material incluía:
Mochila de 20 L.
Bolsa estanca.
3 Softflask de 500 mL, uno de ellos con filtro.
Bastones.
Zapatillas de trail.
Camiseta térmica de manga larga.
Dos camisetas, dos calcetines y dos pantalones cortos (lavamos en los refugios).
Saco sábana para los refugios.
Toalla, gel, cepillo y crema de dientes.
Impermeable.
Frontal.
Botiquín.
GPS con todos los tracks cargados.
Crampones para zapatillas.
Gorra, guantes finos, crema solar, etc.
Inicialmente el itinerario previsto incluía atravesar Tucarroya, uno de los pasos más espectaculares de toda la ruta. Sin embargo, una vez allí, los guardas y varios montañeros nos advirtieron de que la bajada por la vertiente francesa todavía conservaba nieve y presentaba una inclinación muy peligrosa. Aunque llevábamos crampones, no disponíamos de piolet ni del material específico de alpinismo necesario para afrontar ese descenso con garantías. No fue una decisión fácil. Renunciar al Balcón de Pineta, al Lago Marboré y al refugio de Tucarroya daba mucha pena. Pero la montaña siempre estará ahí. Y ninguna fotografía merece asumir un riesgo innecesario.
Aquella decisión marcaría el resto de nuestra aventura.
Nuestro recorrido
Antes de entrar en el detalle de cada jornada, este fue el itinerario completo que realizamos.
Etapa 1
Refugio de Bujaruelo → Puerto de Bujaruelo → Col des Sarradets → Brecha de Rolando → Faja de las Flores → Pradera de Ordesa → Senda de los Cazadores → Refugio de Góriz
📏 36 km
⬆️ 3.000 m+
⬇️ 2.100 m-
Etapa 2
Refugio de Góriz → Ibón Chelau → Monte Perdido → Refugio de Góriz → Faja de las Olas → Collata d'Anyisclo → Refugio de Pineta
📏 22,65 km
⬆️ 1.848 m+
⬇️ 2.829 m-
Etapa 3
Refugio de Pineta → Cascada del Cinca → Puerto Nuevo de Pineta → Hourquette d'Alans → Refuge des Espuguettes → Cirque de Gavarnie → Gavarnie → Refuge de la Grange de Holle
📏 22 km
⬆️ 1.655 m+
⬇️ 1.452 m-
Etapa 4
Refuge de la Grange de Holle → Oulettes d'Ossoue → Presa de Ossoue → Grottes de Bellevue → Refuge de Bayssellance → Petit Vignemale → Refuge de Bayssellance
📏 19,43 km
⬆️ 1.923 m+
⬇️ 767 m-
Etapa 5
Refuge de Bayssellance → Hourquette d'Ossoue → Lacs d'Araillé → Refuge des Oulettes de Gaube → Col des Mulets → Cul de l'Ara → Mallata deras Batans → Vado d'Ordiso → Puente de Bujaruelo
📏 22,15 km
⬆️ 726 m+
⬇️ 2.034 m-
Descripción detallada de cada etapa:
Etapa 1/5
De Bujaruelo a Góriz: Brecha de Rolando, Faja de las Flores y Ordesa
Refugio de Bujaruelo – Puerto de Bujaruelo – Col des Sarradets – Brecha de Rolando – Faja de las Flores – Pradera de Ordesa – Senda de los Cazadores – Refugio de Góriz
El comienzo
El punto de partida elegido para nuestra aventura fue el Puente de Bujaruelo, a unos 1.338 metros de altitud, junto al refugio del mismo nombre.
Cinco días por delante. Una mochila cargada. Y muchas ganas de comprobar qué nos tenía preparada esta Alta Ruta de los Perdidos.
La primera etapa ya daba una pista bastante clara de lo que iba a ser la aventura. Sobre el papel, el recorrido oficial no parecía suficiente para nosotros, así que decidimos añadirle algunos "pequeños extras" 😅. Y vaya si se notaron.
Nuestro recorrido nos llevaría hasta la Brecha de Rolando, para después desviarnos hacia la Faja de las Flores, bajar hasta la Pradera de Ordesa y volver a ganar altura por la Senda de los Cazadores hasta alcanzar el refugio de Góriz. En total, 36 kilómetros y 3.000 metros de desnivel positivo. Para ser el primer día, no estaba mal.
Hacia el Puerto de Bujaruelo
Desde Bujaruelo comenzamos a ganar altura progresivamente en dirección al Puerto de Bujaruelo, situado alrededor de los 2.273 metros.
El paisaje va cambiando rápidamente mientras dejamos atrás los bosques y praderas del valle y nos adentramos en un ambiente cada vez más alpino.
La sensación de estar comenzando una gran travesía empieza a hacerse realidad. Todavía llevamos las piernas frescas y la mochila parece relativamente ligera. Todavía. Porque sabemos que delante tenemos cinco días y más de 9.000 metros de desnivel positivo.
Col des Sarradets y la Brecha de Rolando
Continuamos hacia el territorio francés, atravesando el Col des Sarradets, a unos 2.589 metros, antes de afrontar uno de los lugares más emblemáticos de toda la ruta. La Brecha de Rolando, a unos 2.807 metros de altitud.
Llegar hasta allí es uno de esos momentos en los que merece la pena detenerse. La enorme abertura en la cresta fronteriza parece imposible cuando la contemplas desde abajo. Y cuando finalmente te colocas bajo ella, la dimensión del lugar impresiona todavía más.
Estamos, además, ante uno de los pasos naturales más conocidos entre España y Francia. Y es precisamente aquí donde la aventura empieza a adquirir ese carácter internacional que marcará toda la travesía.
España → Francia → España → Francia...
Durante los cinco días acabaríamos cruzando la frontera en cuatro ocasiones. Pero todavía nos quedaban tres.
La Faja de las Flores
Desde la Brecha de Rolando abandonamos el recorrido más habitual de la Alta Ruta para dirigirnos hacia uno de los grandes objetivos de esta primera jornada: la Faja de las Flores.
Situada en la vertiente de Ordesa, esta espectacular cornisa recorre la pared del valle a una altitud aproximada de 2.400 metros, ofreciendo unas vistas extraordinarias sobre el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
El sendero atraviesa una zona de alta montaña en la que la sensación de exposición es constante. No es un lugar para caminar distraídamente. Hay que prestar atención al terreno, especialmente cuando aparecen zonas más estrechas, roca suelta o pequeños destrepes.
Pero precisamente esa combinación de terreno técnico y panoramas hace que sea uno de los lugares que más ganas teníamos de recorrer.
Desde aquí se obtiene una perspectiva privilegiada de las paredes de Ordesa y de algunas de las grandes cumbres del entorno.
Es uno de esos lugares en los que resulta imposible no parar cada pocos metros para mirar hacia atrás. Y también para sacar la cámara.
Descenso a la Pradera de Ordesa
Después de recorrer la Faja de las Flores comenzaba uno de los grandes descensos de la jornada.
Nuestro objetivo era alcanzar la Pradera de Ordesa, situada aproximadamente a 1.300 metros de altitud.
Eso significaba perder más de mil metros de altura.
Y todavía no habíamos terminado. Algunos destrepes como el de las clavijas de Carriata fueron brutales.
La bajada nos devuelve progresivamente al ambiente forestal y al fondo del valle. Después de estar durante horas en terreno alpino, el cambio resulta espectacular. El ruido del agua, el bosque y la verticalidad de las paredes de Ordesa crean un escenario completamente diferente. Hacemos pequeña parada en el restaurante de la Pradera de Ordesa para comer un poco y tomar una cocacola bien fresquita.
Pero nosotros teníamos un pequeño problema. Habíamos bajado demasiado. Porque ahora tocaba volver a subir.
La Senda de los Cazadores
Desde la Pradera de Ordesa comenzamos la subida por la famosa Senda de los Cazadores. La senda asciende de forma muy pronunciada hasta alcanzar el entorno de la Faja de Pelay, alrededor de los 1.900-2.000 metros.
Mirador de Calcilarruego 1.950 m.
Después de todo lo que llevábamos acumulado, esta subida empezó a hacerse realmente dura. Y el calor tampoco ayudaba.
Uno de los recuerdos que más se nos quedó de aquella primera jornada fue precisamente la sensación de afrontar los últimos kilómetros con mucho calor y poca agua. Recomiendo cargar con bastante agua en la pradera, yo con 1 L no tuve suficiente hasta Góriz.
El cuerpo empieza a notar los 36 kilómetros que llevamos en las piernas. Pero todavía queda el último esfuerzo.
Llegada al refugio de Góriz
Finalmente alcanzamos el Refugio de Góriz, situado a unos 2.200 metros de altitud.
El final perfecto para una primera etapa que, sobre el papel, ya era una barbaridad.
Y lo más curioso es que, mientras llegábamos agotados al refugio, sabíamos que aquello solo acababa de empezar.
Al día siguiente nos esperaba Monte Perdido.
📏 36 km
⬆️ 3.000 m+
⬇️ 2.100 m-
📍 Track: https://www.strava.com/activities/19244568831
🎥 Vídeo de la etapa:
Etapa 2/5
Monte Perdido, la Escupidera, Faja de las Olas y descenso a Pineta
Refugio de Góriz – Ibón Chelau – Monte Perdido – Refugio de Góriz – Collata d'Arrablo – Faja de las Olas – Collata d'Anyisclo – Refugio de Pineta
1.180 metros de desnivel en 4,8 kilómetros
Si la primera etapa había sido una buena presentación de lo que nos esperaba, la segunda directamente decidió poner las cosas serias.
El objetivo de la primera parte de la jornada era alcanzar la cima del Monte Perdido, con sus 3.355 metros de altitud.
Desde Góriz teníamos por delante una ascensión de aproximadamente 1.180 metros positivos en tan solo 4,8 kilómetros. Es decir, una subida muy concentrada y exigente.
La ascensión nos lleva por el entorno del Ibón Chelau, antes de afrontar las pendientes finales hacia la cumbre.
Y entonces aparece uno de los nombres que más respeto despiertan en esta montaña: la Escupidera.
La Escupidera
La subida ya es exigente, pero la bajada es otra historia. Pendiente pronunciada, piedra suelta y un terreno en el que cada paso requiere atención. Descendiendo por allí me iba preguntando cómo bajarían algunas de las personas que había visto en la cumbre.
No es un tramo en el que apetezca correr. Aquí toca controlar, buscar apoyos y bajar con paciencia. La montaña ya nos había dejado claro que los kilómetros de esta aventura no iban a ser kilómetros normales.
Regreso a Góriz y camino hacia Pineta
Después de volver a Góriz continuamos hacia el siguiente gran objetivo de la jornada: la Faja de las Olas.
El recorrido nos lleva por la Collata d'Arrablo y posteriormente hacia la Faja, antes de alcanzar la Collata d'Anyisclo.
La segunda parte de la jornada vuelve a adentrarnos en un terreno espectacularmente aéreo. Y entonces aparece el agua.
La Faja de las Olas y la tormenta
La Faja de las Olas es uno de esos lugares que justifican por sí solos una ruta por esta zona. Pero aquel día encontramos unas condiciones muy particulares. Una cascada caía sobre el recorrido y hacía que el agua estuviera presente prácticamente en todo el paso. La roca estaba completamente mojada. Y una roca mojada en un terreno tan expuesto obliga a extremar todavía más la precaución.




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